Ixtab; no solo otra diosa.
Cuando era pequeña y apenas conocía la cultura griega, pensaba en la infinidad
de dioses que podían existir. Al escuchar el nombre de Dionisio (dios del vino)
lo llegué a imaginar de tantas formas: como un árbol, tal vez con la forma de
una botella de vino al estilo de la Bella y la Bestia o incluso como un hombre
grande y fuerte, con una corona de rey y una copa de vino dorada en su mano.
Los mitos son parte de nuestra identidad, los griegos crearon los suyos y como
protagonistas colocaron a sus dioses y semidioses. En nuestra cultura
conservamos mitos de deidades y del origen del mundo, tales contados por
ejemplo en el Popol Vuh o Popol Wuj, sin embargo, en esta ocasión hablaremos de
uno en específico.
En la tradición maya, el suicidio era bien visto, ya que era una manera
honorable de morir, caso similar al de las víctimas humanas de sacrificios en
honor a los dioses, así como la muerte de guerreros caídos en batalla, las
mujeres que murieron durante el parto o la muerte de los sacerdotes, todas estas
formas de morir eran admiradas como hechos prestigiosos. Se decía que el
suicida era acompañado por una deidad, cuyo papel consistía en proteger a los
suicidas y guiarlos a un paraíso especial. Aquella figura era una diosa a la
cual admiraban, aunque por otra parte, también se contaban historias que
opacaban su silueta benigna.
La Guía de las almas, la diosa Ixtab, mejor conocida como la diosa del suicidio, es una deidad maya que pasó de un título a otro. También era reconocida como la divinidad de la horca, ¿A qué se debe dicho nombre? Ixtab fue representada como una deidad femenina, en los murales y los códices se le aprecia con una postura extraña, puesto que parece estar hincada, posee una cuerda que cruza por su cuello, de tal forma que parece simular un ahorcamiento, he de ahí el reconocimiento como la diosa de la horca. Su apariencia reafirma sus títulos, ya que su figura es la de un cadáver con los ojos cerrados. ¿Pero qué la llevó a convertirse en la diosa del suicidio?
En los tiempos en qué los dioses poseían el dote de la mortalidad, ocurrió una tragedia que dio origen a nuevas deidades. Ixtab, la diosa de la luna, tenía una hermana, quién era joven y hermosa como ninguna… la preciada Ixchell. Un alma jovial que era pretendida por un joven de nombre Itzamná, a quien le correspondía en secreto.
Un día, llegó al pueblo un valiente guerrero que cayó enamorado de la preciosa Ixchell, el pueblo le advirtió de Itzamná, por lo que se percató de una posible competencia. Al poco tiempo y viendo que la rivalidad de ambos pretendientes estaba llegando a su punto de quiebre… Ixtab decidió interferir, por lo que propuso arreglar el problema con un combate, el ganador reclamaría por recompensa el amor de Ixchell. ¿Quién resultó ganador?
Los libros han sido cómplices de guerreros en crueles batallones, así también
como de vehementes romances como el trágico representado por Romeo y Julieta,
una historia de pasión similar a la ocurrida a la hermosa Ixchell. Durante el
combate, Itzamná demostró habilidosamente su frenética desesperación por
permanecer con Ixchell, por lo que peleó con tanta fuerza y perfección que la
batalla se vio con la victoria de su lado, sin embargo, aquel guerrero hizo un
truco sucio en último momento y lo concluyo asesinando a Itzamná. Ixchell cayó
en la locura y termino con su vida en nombre de su amado, debido a esto… Ixtab
castigo al "ganador", después tomó el cuerpo de su hermana y la llevó
al cielo, dónde se transformó en la luna, mientras que Itzamná se convirtió en
el sol.
Ixtab dejo de ser la deidad de la Luna y adquirió el papel de la diosa del suicidio, su transformación es sin duda alguna, una muestra de la pasión detrás del suicidio.
En la tradición maya, el suicidio era bien visto, ya que era una manera
honorable de morir, caso similar al de las víctimas humanas de sacrificios en
honor a los dioses, así como la muerte de guerreros caídos en batalla, las
mujeres que murieron durante el parto o la muerte de los sacerdotes, todas estas
formas de morir eran admiradas como hechos prestigiosos. Se decía que el
suicida era acompañado por una deidad, cuyo papel consistía en proteger a los
suicidas y guiarlos a un paraíso especial. Aquella figura era una diosa a la
cual admiraban, aunque por otra parte, también se contaban historias que
opacaban su silueta benigna.La Guía de las almas, la diosa Ixtab, mejor conocida como la diosa del suicidio, es una deidad maya que pasó de un título a otro. También era reconocida como la divinidad de la horca, ¿A qué se debe dicho nombre? Ixtab fue representada como una deidad femenina, en los murales y los códices se le aprecia con una postura extraña, puesto que parece estar hincada, posee una cuerda que cruza por su cuello, de tal forma que parece simular un ahorcamiento, he de ahí el reconocimiento como la diosa de la horca. Su apariencia reafirma sus títulos, ya que su figura es la de un cadáver con los ojos cerrados. ¿Pero qué la llevó a convertirse en la diosa del suicidio?
En los tiempos en qué los dioses poseían el dote de la mortalidad, ocurrió una tragedia que dio origen a nuevas deidades. Ixtab, la diosa de la luna, tenía una hermana, quién era joven y hermosa como ninguna… la preciada Ixchell. Un alma jovial que era pretendida por un joven de nombre Itzamná, a quien le correspondía en secreto.
Un día, llegó al pueblo un valiente guerrero que cayó enamorado de la preciosa Ixchell, el pueblo le advirtió de Itzamná, por lo que se percató de una posible competencia. Al poco tiempo y viendo que la rivalidad de ambos pretendientes estaba llegando a su punto de quiebre… Ixtab decidió interferir, por lo que propuso arreglar el problema con un combate, el ganador reclamaría por recompensa el amor de Ixchell. ¿Quién resultó ganador?
Los libros han sido cómplices de guerreros en crueles batallones, así también
como de vehementes romances como el trágico representado por Romeo y Julieta,
una historia de pasión similar a la ocurrida a la hermosa Ixchell. Durante el
combate, Itzamná demostró habilidosamente su frenética desesperación por
permanecer con Ixchell, por lo que peleó con tanta fuerza y perfección que la
batalla se vio con la victoria de su lado, sin embargo, aquel guerrero hizo un
truco sucio en último momento y lo concluyo asesinando a Itzamná. Ixchell cayó
en la locura y termino con su vida en nombre de su amado, debido a esto… Ixtab
castigo al "ganador", después tomó el cuerpo de su hermana y la llevó
al cielo, dónde se transformó en la luna, mientras que Itzamná se convirtió en
el sol.Ixtab dejo de ser la deidad de la Luna y adquirió el papel de la diosa del suicidio, su transformación es sin duda alguna, una muestra de la pasión detrás del suicidio.
Sitiografía:
https://www.ecured.cu/Ixtab,(mitolog%C3%ADa_maya)
https://piedepagina.mx/ixtab-e-ixchel-hermanas-lunares/
https://www.mitos-cortos.com/mitos-mexicanos/mito-mexicano-de-ixchel-e-itzamna/
https://www.ecured.cu/Ixtab,(mitolog%C3%ADa_maya)
https://piedepagina.mx/ixtab-e-ixchel-hermanas-lunares/
https://www.mitos-cortos.com/mitos-mexicanos/mito-mexicano-de-ixchel-e-itzamna/
-La noche de las letras-

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