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Introducción al BDSM

Una disciplina con los suficientes mitos para desvirtuarla es una de las principales búsquedas en las páginas actuales de la pornografía. Falsas ideas como: fuertes críticas hacia la “sana sexualidad”, con ideales de abusos, con una dependencia enfermiza, contrario al feminismo, con la denigración del ser humano y con una tendencia a un dolor que sobrepasa los límites de cualquiera. A veces se le llama “violación” o que forma parte de una relación de “abuso”, pero luego de haber investigado en distintas páginas y hablado con distintas personas que forman parte de esta comunidad, entiendo que hemos percibido la de la manera errónea.
El BDSM (siglas pertenecientes a Bondage, Disciplina/Dominancia, Sumisión/ Sadismo, Masoquismo) es una práctica en sesiones que se basa en lo que explica cada una de sus siglos. Bondage por la disciplina que consiste en la restricción en alguna parte del cuerpo por medio de diversos materiales como esposas, cuerdas, etc. De la parte psíquica que son ambas partes, la dominante y la sumisa. Del Sadismo que es el término inspirado en el novelista conocido como el Marqués de Sade, éste consiste en sentir el placer y satisfacción sexual infligiendo sufrimiento físico o psíquico en otra persona. Y finalmente, el Masoquismo, el cual consiste en la excitación mediante el dolor propio físico o psíquico ante la dominación, la humillación o el sometimiento.
A pesar de que existen distintos tipos de sumisos y de dominantes, siendo entre ellos los niveles de comprometimiento en la sesión, existe una tercera categoría que se le llama switch ,que se refiere a la persona que puede cambiar su estatus de sumiso a dominante o viceversa, todo esto dependiendo de su compañero. De igual manera, es importante mencionar que mientras pertenezcas a cualquiera de las siglas eres parte de la comunidad BDSM, ya que muchas de sus prácticas pueden no incluir un intercambio de poder (como el de dominante y sumiso) ni un estado físico (como lo son el sadismo y el masoquismo).
Y con esto de que el BDSM no tiene que incluir la parte sexual (por ser más un estado psíquico durante una práctica erótica), así mismo, no es recomendable que sea introducido a un menor de edad, simplemente porque se habla de una responsabilidad sobre su palabra y su cuerpo que aún no posee en su totalidad.
En la siguiente entrega se profundizará en los roles de la sumisión y la dominancia que forman parte de los actos que se realizan en las escenas del BDSM, así como el código de seguridad, la finalidad del dolor, el petspace, el after-care, el pre-care y la forma en que se puede introducir de manera consciente y delicada a la comunidad BDSM a una persona que nunca lo ha experimentado.
-Lev.

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