La paz de los padres
Corregir a un niño evitará un problema cuando sea adulto. A lo largo de los años, hasta ahora, se han buscado métodos para educar. Hace 40 años aún era permitido pegarles a los niños si no ponían atención en clase o si se hablaba sin permiso, los maestros tomaban medidas un tanto extremas para controlar a sus estudiantes; incluso en sus casas eran disciplinados por sus padres. Antes era imposible que un hijo le respondiera a su padre o que no hiciera caso de lo que le pidiera, siempre estaba el respeto hacia los padres y los demás adultos.
Con los años ha ido cambiando la forma de educar en casa y en la escuela, son pocas las personas que aún corrigen a sus hijos de la manera adecuada; hay ciertos errores en el pensamiento de las madres, al no querer regañar a sus hijos, pues piensan que pueden provocar cierto daño psicológico y con las nuevas leyes que protegen los derechos de los niños no saben cómo corregirlos adecuadamente; y se olvidan de que es necesario hacerlo, si quieren que tenga un buen futuro. Tampoco hablo de correcciones extremas en las que se maltrate, sino una simple llamada de atención que impida que se porte mal.
"Corrige al niño en su camino y cuando fuere viejo nunca se apartará de el" (Pr. 22:6). Una buena enseñanza perdura toda la vida, y algo que nunca enseñaste en su momento será difícil lograrlo en el futuro. No corregir a las personas cuando era necesario ha provocado el índice de problemas en la actualidad, como puede ser: rebeldía, consumo de vicios negativos, violencia, entre otros. Se daña más a un niño cuando se le permite todo tipo de conducta, que regañandolo cuando hace un berrinche.
Educar a un niño debe ser la tarea más difícil de un padre, pues de eso depende que viva en un futuro y que no penda solo de un hilo. Otro proverbio dice: "No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá" (Pr.23:13). La corrección que se recibe de nuestros padres permitirá la sana convivencia y el respeto con las demás personas, a parte de hacernos personas capaces de sobrevivir en la sociedad de este mundo.
Si los padres desean tener paz, es mejor que se apresuren a corregir y educar a sus hijos cuando aún son pequeños, pues es tan sencillo que una persona aprenda un mal consejo o conducta, que una buena, si nunca se ha estado familiarizado con portarse bien; además de que nuestra mente nos obliga a hacer todo aquello que se nos impide, sin importar lo que sea. Salomón lo recalca en (Pr. 19:18), que dice: "Castiga a tu hijo en tanto hay esperanza; más no se apresuren tu alma para destruirlo". Así que educar correctamente implica, no maltratarlo, ni ofenderlo, sino enseñarle respeto hacia el prójimo y enseñarle cuando algo no está bien. Son simples reglas de vida que todos deberían de conocer.
-Sombrerera-🎩
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