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No Alcanza - 5






No alcanza



         Hoy 8 de marzo voy a salir a la calle con el cuerpo cansado, cansado del dolor de la carne, pero también cansado del dolor del alma. Preparo un gran bolso lleno de cosas que podría necesitar en este día tan importante, guardo agua para beber y un refrigerio, una pila portátil, tres sombreros diferentes por si alguien no trae, también llevo jabón líquido, no se que sería peor si no llevarlo y que se necesite o llevarlo y usarlo para neutralizar el ácido en la piel de alguna mujer. Perturbada por este pensamiento prosigo, guardo una sudadera, unos lentes y un cuadernito negro con una pluma por si acaso, mientras enrollo la cartulina que hice un par de días atrás, me doy cuenta de que no alcanza.


       No alcanza una cartulina para escribir todos sus nombres, no alcanza la tinta ni el corazón ni la vida para conocerlas a todas, conocer sus historias, sus placeres y sus dolencias. No me alcanzan las lágrimas para llorar por todas, tampoco me alcanza la mente para recordar todos sus rostros y el matiz de sus miradas. No me alcanza el corazón para guardar tanto dolor y angustia por aquellas que siguen sufriendo en silencio.


     No alcanza ni la más dura de las almas para soportar la pérdida de una mujer amada a manos de un despiadado ser, que no pensó en nadie más que sí mismo. No alcanza el agua ni el jabón para lavar la suciedad que les han hecho sentir a nuestros cuerpos. No alcanzan los fúricos gritos ni las noches de incesante llanto para sacar todo el dolor que nos han provocado. No alcanza un día para gritar todo esto, no alcanzan estas escasas horas para decir todo lo que sentimos, lo que nos ha pasado, lo que nos aterra, lo que hemos soportado. No alcanza un solo evento para protestar por todo lo que nos han hecho.



        


           No parece alcanzar la justicia para todas y    al  parecer la justicia no alcanza a nuestros agresores. No alcanza un solo corazón para guardar tanta rabia, no alcanza la paciencia para aguantar tanta violencia. No alcanzan las angostas calles para contener toda nuestra energía, que se adhiere a las paredes y al piso y a los monumentos, que se desborda por nuestros ojos, se desborda en cánticos unísonos acompañados de relámpagos metálicos que salen de las cazuelas y cacerolas. No me alcanzan los brazos ni el tiempo para abrazar a todas mis hermanas, decirles que las quiero, que lo vamos a lograr porque estamos juntas en esto.





         
         No me alcanzan los dientes para regalarles una sonrisa a todas. No me alcanzan este par de ojos para mirarlas a todas siendo tan valientes, tan admirables, tan bellas. No me alcanzan las pupilas para guardar toda la magia que emanan mis hermanas. No me alcanza el pecho para guardar lo que siento al vernos a todas juntas. Tampoco alcanzan las horas de plática y risas con mis hermanas, no alcanza la maldad del mundo para apagar nuestras almas, no alcanzan las palabras de desaliento ni los insultos para hacernos desistir en esta lucha. No alcanzan a cortar las flores que llevamos dentro, no nos alcanzan porque nosotras volamos más alto que el miedo.




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